En el Aeropuerto Chapelco, cada jornada comienza no solo con el ajetreo habitual de vuelos y pasajeros, sino también con un silencioso operativo que nos llena de orgullo: el control aviar. Entre las montañas y la estepa patagónica, nuestra prioridad es mantener la seguridad de todos quienes nos visitan, y para ello implementamos uno de los métodos más admirados y respetuosos con la naturaleza: la cetrería.

La presencia de aves en las inmediaciones de la pista es un desafío constante. Las distintas especies locales, atraídas por el entorno del aeropuerto, pueden convertirse en un riesgo para la seguridad operacional. Es aquí donde entra en acción François de Grossouvre, nuestro halconero que ha convertido su pasión y experiencia en una modalidad de trabajo única en Argentina. Hace ya tres años junto a aves rapaces especialmente entrenadas, patrullan y protegen el espacio aéreo de forma natural, efectiva y absolutamente amigable con el entorno.
Este método sustentable reemplaza prácticas invasivas o artificiales por una solución inspirada en los propios mecanismos de la naturaleza. Gracias al sobrevuelo de las rapaces, se restablece el equilibrio en la zona, disuadiendo a las mayores concentraciones de aves más pequeñas y evitando así situaciones de peligro durante las operaciones de despegue y aterrizaje.



Lo más maravilloso es poder convivir de cerca con estas aves y aprender del arte de la cetrería, una tradición milenaria que hoy se actualiza en la Patagonia para aportar a la seguridad y la armonía ambiental. Cada jornada trae nuevos desafíos y anécdotas, pero compartimos la certeza de estar cuidando este rincón del sur de una forma única y respetuosa.
En Aeropuerto Chapelco, apostamos por un aeropuerto en el que la naturaleza y la tecnología trabajan codo a codo. Y nos alegra ser parte de una experiencia de viaje segura, memorable y en total sintonía con el entorno patagónico.
Este sistema único, impulsado por François, no solo garantiza la seguridad aérea, sino que también pone a nuestro aeropuerto en un lugar destacado dentro del país, mostrando que es posible innovar respetando la biodiversidad y el paisaje que nos rodea.